POLO MONTAÑEZ

Polo Montañés es el Nino Bravo cubano.  Componía, tocaba y cantaba sus canciones. Este guajiro natural tenía el don.  Descubierto para el mundo a una edad tardía, ya había cumplido los 40 años, se había dedicado a pasear su guitarra por los campos de Cuba, no quiso estudiar nada de música para no fastidiarla, no renuncio a su forma de ser aunque el éxito fue fulgurante, era un alma grande que cantaba. Al poco de grabar su segundo disco, camino de su casa en “Las Terrazas” muere en accidente de tráfico.

Ya había ocurrido esto en mi primer viaje a Cuba. Pero fue escucharlo y quedar rendido. Me pase en esos días buscando por la Habana todo lo que hubiera cantado….

Su canción más famosa es un “un millón de estrellas” pero para mí es difícil destacar alguna.

Quizás ese réquiem premonitorio llamado “la última canción”. Como dicen muchos cubanos “Polo en la memoria”

De la wiki

 

Desde pequeño su afición por la música lo atrapa y toca la tumbadora a la edad de 7 años, luego tocó la guitarra y cantaba junto a su padre en algunas fiestas de familia. Es de origen humilde, carbonero, pero esto no impidió que su mente se dejara llevar y compusiera unas letras maravillosas. Fue un cantante muy popular con una historia de leyenda y una carrera profesional corta e intensa.

Vivió en la Cañada del Infierno, Casa Blanca, Finca del Cusco y, en el año 1972 ocupó una de las viviendas en la comunidad Las Terrazas. Polo se subía en un cajón y tocaba la tumbadora que no era más que un tronco de aguacate pulido con cuero de panza de vaca; pronto comenzó a cantar y a tocar guitarra convirtiéndose en el lider del grupo.

En todo momento está Polo componiendo, no descansa en su afán de plasmar las maravillas de su tierra y de su corazón enamorado.

“…Polo compone mientras camina o monta un tractor, mientras nada, bajo la lluvia, el sol o la luna, cuando siembra la tierra… y hasta durmiendo”.

Empieza a dirigir un grupo que toca en algunos lugares turísticos de La Cordillera de los Órganos. Compuso su primera canción en 1973, a la que tituló “Este tiempo feliz”, después siguió creando, pero guardaba sus números en una gaveta porque no los consideraba de valor.

Componía con una mezcla de géneros, como un ajiaco, tomando de referencia los ritmos que iba conociendo, así fue formando un estilo bien propio con temas sobre sucesos personales o ajenos impregnados de elementos campesinos: La yunta de buey, el olor del carbón, el aroma del batey.

A la edad de 44 años contaba con más de 70 canciones de autoría personal escritas de forma autodidacta, pues no tiene ninguna formación profesional ni conocimientos musicales que no sean los que aprendió de escuchar los sonidos del monte.

Su voz y letra le dieron la oportunidad de conocer gente, viajar, cantar. Su primer disco fue conocido en Colombia donde conquistó un disco de Platino y otro de Oro. Luego triunfó en toda Cuba, su música fue del agrado de los niños, jóvenes y adultos, siguiendo con su formación autodidacta, pues nunca llegó a estudiar música.

Su fama fue rápida, como la de un rayo que llega que nos marca y se va, pero quedó en la memoria de todos sus fanáticos que son muchos y que no lo olvidarán jamás.

Al fundarse el Complejo Las Terrazas, Polo y su grupo comenzaron a actuar las diferentes instalaciones turísticas del lugar, entre ellas el hotel Moka, Rancho Curujey y el Cafetal Buenavista. En ese quehacer, lo conoció el propietario de una disquera y le propuso un contrato para grabar varios discos. De ahí nació el CD Guajiro Natural del cual se vendieron en Colombia más de 40,000 copias para obtener los Discos de Oro y Platino y ser reconocido como el artista internacional más escuchado.

En Cuba, la popularidad de Polo creció como la espuma. Las cifras de espectadores a sus conciertos rompieron todas las expectativas. Sumaban miles y miles los niños, jóvenes, adultos y ancianos los que abarrotaban los lugares donde se presentaba.

El 20 de noviembre del año 2002, en viaje de regreso de ciudad de La Habana hacia San Cristóbal, impactó su auto contra un camión en la zona conocida por La Coronela, resultando gravemente herido. Lamentablemente, 6 días después del accidente, falleció dejando un gran dolor en todos los hogares cubanos. Su obra quedó para la Historia de la música popular cubana grabada en el corazón de cuantas personas tuvieron el privilegio de conocerlo o escucharlo. La muerte se llevó a uno de los Guajiros más Naturales que ha tenido Cuba. Fue sepultado en el cementerio del poblado de Candelaria en Pinar del Río.

  • Guajiro Natural – CD Lusafrica 362202, 2000
  • Guitarra mía – CD Lusafrica 362502, 2002
  • Memoria – CD Lusafrica 462222, 2004
  • El Guajiro – DVD Lusafrica 462438, 2005

 

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